Friday, 21 December 2018

Daniel Tigre y otros seres odiosos de la televisión infantil

Los dibujos animados de niños pequeños tienen que ser simples. No se puede buscar narrativas complejas, plot-twists o personajes de doble moral. Para tener eso, uno los acuesta más temprano y trate de no dormirse mientras ve una serie de verdad.

Dicho esto, dentro del universo de dibujos animados de pequeños, hay unos bastante buenos (recomiendo Puffin Rock y Backyardigans), unos buenitos (Mickey Mouse Club House, Curious George) y unos insufribles.


El premio se lo lleva Daniel Tigre. Sí, yo sé que hay mamás que mueren de ternura cuando sus pequeños dicen "uga-uga" y hay a quienes les parece bien que sea una serie que enseñe lecciones. Es cierto, cada uno de los capítulos de esta serie busca enseñar algo: cómo ir al baño, qué hacer cuando uno está molesto, qué pasa cuando viene una hermanita menor... Todos son temas válidos del mundo de los niños pequeños.

¿Por qué el odio, entonces? Los personajes son estereotipos básicos. Daniel, el protagonista, pasea por un mundo que gira a su alrededor; pésimo ejemplo para niños de 2 a 5 años, que ya creen que el mundo gira a su alrededor. Cada uno de sus amigos representa algún otro estereotipo simplón, como bien lo muestra este post.

Las voces en español son terribles, pero en inglés no mejoran. Especialmente odiosa, la gata aquella que siente la necesidad de empezar cada oración con un MiauMiau chillón que causa escalofríos y una que otra copa rota. Es una gata, eso queda claro. ¿Es necesario que maúlle cada vez que va a hablar? Los niños pequeños no tienen muy buena memoria, pero creo que cualquiera puede notar que no deja de ser gata de una escena a otra.

Sin embargo, el premio mayor se lo llevan las canciones. Repetitivas, monótonas, absurdas. Lo sé, muchas de las canciones para niños pequeños son así, pero vale la pena esforzarse un poco y buscar las que no lo son (Mazapán, Maria Elena Walsh, o incluso esa de la Brujita Tapita). En ese sentido, los creadores del Tigre hicieron cero esfuerzo.

Disputando el primer lugar para los dibujos animados insufribles: Llama Llama. ¿Qué tengo en contra de las llamas? Nada en absoluto. Son animales simpatiquísimos. Esta Llama en cuestión es la que me conflictúa. Y su madre. Sobre todo su madre.

Pocos niños tan engreídos, egocéntricos y poco tolerantes en la televisión, y a esto se me suma una madre perfectita que le ofrece poquísimas oportunidades de sana frustración y límites. Me da curiosidad cómo sería una secuela de Llama Llama adolescente, metido en pandillas e ingiriendo una sustancia o dos, mientras su madre sigue creyendo que es maravilloso. El capítulo que se lleva el premio es el del berrinche en el supermercado. Felizmente mi propio cachorro entendieron bastante rápido que eso está terriblemente mal.

Sin dejar de mencionar que, desde un punto de vista gráfico, los dibujos son horribles. Los de Daniel Tigre, al menos, son interesantes de ver.

Recomiendo este post sobre los libros que dan origen a esta serie. Divertidísimo. (A propósito, ¿dónde está el papá? ¿cuál es el tema ahí?)

Continuará, me temo.

Monday, 26 February 2018

10 cosas asquerosas que suceden en la vida de las madres

Sin ningún orden en particular.
(Asquientos, abstenerse).

1. Estornudar y descubrir que una se acaba de mojar todo el pantalón.

2. Estornudar y descubrir que una se acaba de ensuciar todo el pantalón.

3. Gotear leche y que sea visible.

4. Tener baba/moco/leche del heredero en el hombro de la blusa.

5. ... y no darse cuenta hasta que alguien lo menciona.

6. Limpiar leche, baba o moco ajeno con la mano, sin kleenex alrededor.

7. Encontrar una prenda de vestir del heredero, sucia, dentro de la cartera (producto de una cambiada de emergencia y apresurada uno o dos días atrás).

8. Tener que lavarse las manos más de una vez luego de cambiar un pañal.

9. Descubrir debajo del asiento del carro, por el olor, un biberón no terminado (de más de una semana de antigüedad).

10. Vomitar en un lugar público.

Wednesday, 21 February 2018

Qué (NO) decir a alguien que acaba de dar a luz por primera vez

Ya pasó lo primero, lo obvio.

Abrazaste a la novísima mamá. La felicitaste. Le dijiste que se ve hermosa (Aunque 90% de las veces esto es una mentira piadosa). Viste al fruto de sus entrañas. Hiciste algún ruidito pertinente ("oich", "oooy", "aaay" o similares). Le dijiste que es lindísimo/a... o "rico/a", si es que en realidad no te parece tan lindo (Y, seamos honestos, los recién nacidos muchas veces no se ven tan bien. ¡Acaban de pasar por un canal de parto enano! ¡Es normal que parezcan una pasa!).

¿Y ahora?

¿Qué se supone que debo decir ahora que no sea penosamente obvio (No está cansada, qué va, sólo ha pasado las últimas 12 horas empujando una pelota de futbol por zonas que no deberían estar sujetas a tanta presión, sin mencionar que hace 7 meses que no duerme una noche completa), redundante (Porque quién no quiere repetir 15 veces la historia de cómo la epidural dejó de funcionar a mitad de parto) o banal ("La verdad es que me siento fatal. Agotada. Me acabo de hacer encima y no puedo ni pararme para cambiarme, y sólo espero que nadie lo note. Sin mencionar que no puedo con el terror de que este individuo está ahora a mi cargo", pero en lugar de eso te responden "Bieeen, feliz")?

Honestamente no tengo la más remota idea.

Yo sólo atino a felicitar. Y a decir que el bebé es una maravilla. Y luego, el silencio incómodo.

Pero, de mi propia experiencia, creo que sí se lo que NO se debe decir. En una escala que va desde cosas que sí se puede decir, pero que no ayudan mucho, hasta cosas que deberían estar prohibidas por ley, so pena de decapitación, aquí están:

1. ¿Cómo te sientes?

Evidentemente, no tiene nada de malo preguntar esto. Pero, a menos que seas alguien de mucha, mucha confianza, cercano a la nueva mamá, no esperes una respuesta honesta. Y, si lo eres, ten listos los kleenex.

2. ¿Estás cansada?

Nah, qué va.
La única respuesta posible a esto es "sí". Ahora, hay madres que extraen una suerte de energía alardeando de lo poco que han dormido, o de lo bien que les va luego de 3 días con el bebé en casa. (Y si, al oír eso, estás tentada de decir "espera y verás", olvídalo. Ver punto 6).

3. ¿Cómo fue?

Hay mamás que, como en el punto anterior, disfrutan de contar de cada detalle, cada contracción, cada mueca. Extraen energía de la historia. Hay otras a las que ya les cansó repetir el cuento 78 veces. Sea cual sea la respuesta, sigue la corriente.
Advertencia 1: no preguntes si es que no quieres realmente saber detalles como de qué color salió la placenta. Tus muecas de asco no le hacen bien a nadie.
Advertencia 2: le estás preguntando a ella por su parto. Esto no es una oportunidad para que cuentes el tuyo, a menos que te lo pidan expresamente. Mucho menos, para que cuentes alguna experiencia terrorífica de algún tercero.

4. ¿Cómo te vas a organizar? ¿Tienes quién te ayude?

Mi respuesta ideal a esto era "¿qué te importa?" . Obvio, eso no se le puede decir a nadie con quien quieras seguir teniendo una relación civilizada, razón por la cual la nueva mamá sonreirá y asentirá con la cabeza. A menos que estés dispuesto/a a ofrecerte de voluntario una tarde a la semana o a cambiar un pañal en ese mismo instante, no preguntes. Es altamente probable que la mamá aún no lo sepa y tu pregunta sólo la haga querer hacerse bolita y llorar. Y, ciertamente, muchas mamás no tienen quién las ayude.

5. ¿Fulano - nombre del papá - cómo está?

Esta pregunta es imposible. Es altamente probable que la pobre mamá no haya tenido ni medio minuto en el día para dedicarse a pensar en Fulano y sus sentimientos. ¿Por qué había de hacerlo? Ya suficiente tiene con ella misma y su pequeñín. A menos que la mamá ofrezca, voluntariamente, información sobre este punto, es mejor abstenerse. Fulano puede perfilarse como el mejor papá del mundo. Fulano puede estar en ataque de pánico, encerrado en el baño hace 3 horas. No quieres saberlo.

6. ¿Te sientes cansada? Eso no es nada. ¡Prepárate para lo que se viene!

Prohibido.
Terminantemente prohibido decirle esto a una nueva mamá.
Porque, en primer lugar, es información completamente irrelevante frente a la cruda realidad de bañarse de pila al cambiar el pañal de un recién nacido. Segundo, porque no hará más que aterrar a la pobre mujer. Tercero, porque el objetivo de esta observación es alardear, y no es tu momento, es el de la nueva mamá. Cuarto, porque hay en el comentario una crítica velada a una madre que, aparentemente, se está ahogando en un vaso de agua.
Variación de esta frase, también prohibida: hijos chicos, problemas chicos; hijos grandes, problemas grandes.

7. ¡Ah! Tú estás haciendo XXX... deberías hacer YYY.

A menos que la nueva mamá pida explícitamente un consejo, de preferencia por escrito y en triplicado, no lo des. Abstente. Si da el pecho así, pero tú lo dabas asá, bien por ti. Si da fórmula en lugar de leche materna, y sientes que el pobre bebé estará desnutrido, guárdate el comentario. Si crees que el uso del chupón debería estar penado por la ley, te felicito. No me importa.
Sólo gente de mucha confianza puede dar consejos y salir impune. Si no sabes si eres de mucha confianza o no, probablemente no lo seas.

8. Ahora sufres, pero cuando crezca y se vaya lo vas a extrañar

Y su variante, "disfrútalo, que el tiempo pasa tan, tan rápido". Sí, seguro que pasa rápido. En cosa de nada, mi primer moticuco ya va a cumplir 4 años. Pero esa información no le sirve de nada a una nueva mamá que ha pasado las tres últimas infinitas noches sin poder dormir más que media hora de cabeceo porque el heredero no hace otra cosa que querer comer o hacer ruidos extraños cuando duerme. ¡Hasta la respiración normal nos parece rara al inicio!
Y aun cuando todo va bien, nos empezamos a preocupar por el futuro, por la hambruna, por los calambres, por la paz mundial (o la falta de) y por ese documental sobre muerte súbita que una vez vimos en 1997.
Estoy segura que todas las mamás extrañamos parte (una fracción, un pedazo, unos momentos) de ese primer mes. Sobre todo cuando son las 3 am y el nene de 19 aun no vuelve a casa. Pero en ese preciso instante, entre leches, chanchitos y pañales, lo odiamos.


Al final, creo que lo único que queda es seguir la pauta de la mamá. Tal vez preguntarle directamente si quiere hablar de algo. O mencionar qué lindos son los cinco dedos de la mano derecha del heredero. U ofrecerse de voluntaria para traer muffins/helado.

Por ahí leí una frase que me hubiera servido: "it does get easier". Se hace más fácil.

Se aceptan sugerencias.

Thursday, 13 April 2017

39 Cosas que una piensa mientras se saca leche con un extractor

1. ¡Auch!

2. Hora de abrir Facebook.

3. ¡Auch! ¡Auch!

4. Debería hacer esto más seguido.

5. Claro, ¿en qué tiempo?

6. Debería haber más enchufes en el mundo. No puedo creer que tenga que venir a enclaustrarme al estacionamiento de la oficina dos veces al día para producir un poco de leche.

7. ¿Qué pasaría si un guardia me toca la ventana a preguntarme qué hago?

8. ¡Qué sueño!

9. Internet no llega al estacionamiento. Chau Facebook.

10. Si me duermo, ¿se soltarán los contenedores y se derramarán estas dos onzas que tanto esfuerzo me está costando producir?

11. Una cabeceadita no hará mal-

12. ¡%$#("! ¡Olvidé traer el cooler!

13. Ah no, ahí está.

14. Y pensar que podría estar durmiendo siesta.

15. Todo sea por nutrir al peque.

16. ¿Cuántas calorías tendrán 4 onzas de leche?

17. Al menos puedo comer por dos.

18. ¿Habrá torta de chocolate en la cafetería?

19. ¡Qué aburrido es esto!

20. Ahorro es progreso.

21. Si una lata de fórmula cuesta 70 soles y dura una semana...

22. ... y me saco leche durante 2 horas cada día...

23. ¿5 soles la hora? ¡Es una estafa!

24. Nutrientes. Todo sea por los nutrientes. Y los anticuerpos. Y las mutaciones.

25. Spider man, spider man.

26. Debería hacer esa siesta.

27. ¡Auch! ¿Qué ya acabó?

28. Necesito sacar una oncita más, al menos.

29. Sean buenitas, una oncita más.

30. Es urgente que este peque empiece a comer sólidos. Pero ya.

31. McDonald's cinco veces por semana. Y zanahorias.

32. Definitivamente me merezco esa torta de chocolate.

33. ¡Auch!

34. Ok. Ya está la oncita extra.

35. No-te-derrames. No-te-derrames.

36. Qué flojera tener que lavar todo esto.

37. Ya no me da tiempo para la siestita.

38. Oh, genial. Todo este tiempo había gente en el carro de al lado y yo no me había dado cuenta.

39. Problema de ellos. Yo estoy generando alimento. Deberían hacerme un monumento.

Friday, 30 May 2014

Cosas que nadie te dice cuando estás embarazada de tu primer hijo/a

Esta es una traducción/adaptación del post "15 Things About New Motherhood That People Are Too Nice to Tell You When You're Pregnant". Vale la pena leerlo completo, pero acá sólo voy a poner algunos puntos.

Lo cierto es que, entre las dichas de la maternidad, hay mucho que no se dice. No me queda claro si las madres experimentadas no te cuentan cosas porque son buena gente y no quieren asustarte antes de tiempo, o porque es una especie de gran tabú el quejarse o hablar de los aspectos malos de la maternidad. Que existen, por supuesto, que nadie diga lo contrario.

Tal y como advierte el artículo: si no quieres que se reviente tu burbuja de dicha y felicidad, no sigas leyendo.

Aquí van:

1. Tu parto está fuera de tu control. No importa cuánto planifiques, a cuántas clases asistas y cuánto convenzas a la gente que cesárea/parto natural es lo mejor para todos. Llegado el momento, va a pasar exactamente eso que no se te ocurrió que pasaría. Y nada de lo que suceda va a estar bajo tu control, excepto, quizás, el pujar si es parto natural.

5. "Vas a darte cuenta que hay algunos problemas (como hacer que el bebé duerma)  que no tienen solución, a pesar de que, de manera equivocada, te van a hacer creer que sí hay soluciones, a través de todos los consejos a tu disposición. Esta frustración -- el hacerte pensar que tienes el control cuando, en realidad, no lo tienes -- es (casi) tan mala como los mismos problemas."

6. "Del mismo modo, te venden la idea que tú y tu recién nacido tienen un nexo especial y que ambos se conocen el uno al otro gracias al tiempo que él o ella pasó creciendo en tu barriga. Si esto es cierto para ti, bien, pero no lo es para todos. Estás cansada y no tienes idea de lo que estás haciendo. El bebé está cansado y no tiene idea de lo que está haciendo, ni tiene la habilidad de mostrar ningún tipo de amor o gratitud. Todos están a tu alrededor preguntándote si te sientes emocionada por la vida que has creado y si estás loca de felicidad y, en secreto, puede que pienses: no, no lo estoy, no realmente, pero debería estarlo, así es que tal vez soy malísima por no sentirme de ese modo." Relájate, respira, tolera que no todo es amor y felicidad... y no tires a tu pequeño o pequeña por el balcón, aunque la tentación sea grande (y tampoco trates de tirar a las tías bienintencionadas).

9. "Vas a estar demasiado cansada como para decirle a las personas cómo pueden ayudarte. Estas son algunas posibilidades:

  • Lavar la ropa
  • Doblar la ropa (¡Gracias!)
  • Hacer compras por ti
  • Guardar los platos
  • Sacar a pasear al perro
  • Traer comida
  • Traer papel higiénico
  • Quedarse con el bebé mientras tomas una siesta o vas a caminar sola."

10. "Durante esa caminata, vas a considerar seguir caminando para siempre y nunca regresar."

11. "Vas a estar demasiado cansada y confundida para siquiera darte cuenta de lo que quieres o necesitas. Estar sola en casa es aburrido y solitario, y tener invitados es abrumador, incluso en las mejores situaciones. Así es que te pones a llorar."

15. "Eventualmente sentirás un tipo de felicidad que nunca antes has sentido y vas a entender todos los clichés de ser padre.Este tipo de placer simplemente no llega tan pronto como se supone que debería ser. Pero termina llegando, y es importante terminar en un tono feliz."

Thursday, 22 May 2014

Dormir al bebé (Primera parte)

Algunos bebés tienen problemas para comer. A otros, toma media hora sacarles un chanchito. Otros, se mueven tanto al cambiarlos que colocar un pañal como se debe es un logro.

El mío cree que dormir es opcional. La curiosidad le gana. Ya sea una voz, un ruido, una luz, un color, cualquier excusa es buena para abrir completamente los ojos justo cuando estoy casi segura que ya se durmió. 

A la par que mi pequeño retoño aprende a reconocer la voz de su mami, a sonreír y a estar despierto, yo aprendo el sutil y delicado arte de dormirlo. Me está entrenando y ambos lo sabemos. 

Primero, es necesario estar segura que lo que tiene es sueño. No hambre o un pañal sucio. Si no es sueño, no sólo los intentos de dormirlo no van a funcionar: se va a poner de mal humor (y yo probablemente termine agotada). 

¿Cómo saber si efectivamente es sueño? Aún no lo sé. Y sospecho que sea lo que sea, varía de bebé a bebé. Ante la duda, sólo queda descartar todo lo demás.

Es largo, trabajoso y requiere paciencia. Ya lo dije: un arte.

Saturday, 10 May 2014

Leche materna

¿Qué se siente dar de lactar?

(marketingmama.com)
Para algunas es la experiencia más maravillosa de conexión con el bebé. Sí, sin duda lo es. Tiene sus indescriptibles aspectos positivos y, durante el primer mes, hay pocas cosas tan satisfactorias como ver la cara de "ahora sí que estoy lleno" del pequeño infante, luego de haber estado un buen rato usándote como fuente de alimentación.

En algunos sitios de maternidad advierten que puede ser un poco doloroso. En otros, dan tips para tener más leche (tomar cerveza, tomar agua, ducharse con agua tibia antes de dar de lactar, usar ropa ancha, etc.).

Pero pocos mencionan la cruda realidad: dar de lactar es aburrido.

[Tías, no me miren feo. Yo sé que lo extrañan, pero acuérdense cómo era en realidad. Admitan que ustedes también se aburrieron.]

Puede demorar entre 20 minutos y 2 largas horas (el record de mi pequeño pokemón) y durante ese rato es bastante complicado hacer otra cosa. Por dos razones: funcional y afectiva. Tienes las dos manos ocupadas y cualquier maniobra a realizar implicaría algún tipo de postura que te permita liberar una, lo cual complica todo el proceso. Pero la peor es la culpa. Este es el momento en el que estoy construyendo mi relación con mi bebé, ¿debería estar respondiendo ese sms? ¿está mal que mire un partido de futbol? ¿soy una mala madre por estar aburrida?

Acá hay un post bastante bueno con respecto a qué piensa una mujer mientras da de lactar. Sólo hay una cosa con la que no estoy de acuerdo: 44. Larga vida al extractor de leche y a sus múltiples ventajas, entre ellas, ratos de paz en los que no soy la única indispensable.

[Aunque, admitámoslo, es bonito sentirse taaan indispensable].

Monday, 14 April 2014

Contracciones

lorzagirl.blogspot.com
He encontrado que es muy difícil explicar un dolor. Es como tratar de definir un olor. Son cosas imprecisas, subjetivas, y nos falta palabras para poder plasmar y transmitir a otros cómo fue. Entonces tratamos de recurrir a comparaciones, pero eso tampoco funciona muy bien, porque aún si nos referimos a algo que dos personas conocemos, nuestra percepción de ese algo puede variar, y mucho.

Es así que mis intentos de describir una contracción puede que sean inútiles. No lo voy a intentar.

En realidad, da igual cómo sea. Duele, y mucho. 

Lo que interesa de las contracciones, lo que las hace verdaderamente surreales, es que durante ese extraño momento llamado "trabajo de parto" uno quiere tenerlas. Si estás en trabajo de parto, dilatando, esperando que tu retoño quiera salir, lo mejor que puede pasar es que esas contracciones vengan, y que sean largas, seguidas y dolorosas. Eso significa que todo va bien... y que ya va a acabar. Lo mejor que puedes desear entonces es aguantar lo más posible antes de suplicar por la epidural. 

Debe ser uno de los momentos más masoquistas de la vida de una persona.

Wednesday, 2 April 2014

Descanso pre-natal

Imagino que si hubiera tenido que ir el lunes pasado a trabajar, me habría quejado todo el fin de semana, todo el camino a la universidad y tal vez incluso un poquito en clases. Me habría sentido pesada, acalorada, y con la convicción de que el mundo está en mi contra.

No estoy muy segura que estar en descanso pre-natal sea mucho mejor. A una semana de la "fecha de lanzamiento", mi pequeño - que ya no es pequeño - no parece estar nada descontento con la situación. Crece feliz a costa de su madre y no da señales de querer salir.

¿Y la madre? Simplemente no sabe qué hacer con su tiempo. Toda la ropita ya está, y ha sido ordenada y clasificada por tallas, colores, tipo de tejido, peso específico del material y nuevamente por talla. El famoso maletín de la clínica está re-listo y ya no se nos ocurre qué más ponerle, excepto quizás unas latas de atún y una linterna, para que también sirva como mochila de seguridad en caso de sismo.

El cuarto está casi listo - lo que falta no depende de mí - y el moisés ya está colocado en su lugar.

Y sé que en muy pocos días extrañaré la paz y tranquilidad, los largos paseos, la piscina y los cafés sin apuro (descafeinados). Pero ahora, honestamente, me aburro. Y no me molestaría dictar una clasesita o dos.

Sunday, 19 January 2014

Energía

Hay quienes dicen que, durante el tercer trimestre, las embarazadas tienen muchísima más energía. Hay quienes dicen que en realidad es menos, porque una siempre está cansada. 

Estoy empezando a comprobar una nueva teoría: la cantidad de energía es la misma que la de una mujer no embarazada. El problema es que esta está muy mal distribuida. 

Arranca el día y una, con un poquito de esfuerzo, salta ágilmente de la cama... o se arrastra fuera del colchón como una tortuga puesta al revés, lo mismo da. En menos de media hora ya está bañada, llena de cremas para las estrías, vestida, linda y lista para atacar el mundo. Todo esto sin una gota de cafeína en el sistema.

Un par de horas después ya revisó su(s) mail(s), leyó dos o tres periódicos de interés, comentó las noticias sintiendo que sus opiniones son dignas de comentarista de la BBC, quedó con un par de amigas para tomar tecito de hierbas más tarde y hasta le puso "Aceptar" a las actualizaciones de iTunes y Acrobat.

newbiemom.com
Y llega la media mañana. La sensación es como de desinflar un globo. ¿Por qué no existe una ley que obligue a los centros de trabajo a poner hamacas para una pequeña siestecita matutina? ¿Es mucho pedir que, mientas casualmente parezco mirar fijamente la pantalla, pero en realidad estoy profundamente dormida, nadie me hable por unos 20 minutos? Aparentemente sí.

De algún modo, la pobre embarazada sobrevive hasta la hora de almuerzo y se arrastra hasta su plato. Y, si es afortunada, finalmente logra hacer su siesta. Este era un evento relajante y refrescante en los períodos pre-embarazo. Una se estiraba, cerraba los ojos, y despertaba unos minutos después, fresca como una lechuga, sintiéndose linda y llena de energía para afrontar lo que quede del día.

Ahora no. Ahora despertarse toma una buena media hora. Y una hora más hasta que una deje de sentir que el cerebro le funciona en cámara lenta. Y una media hora más hasta que se sienta en capacidad de mandar mails importantes o entrar a reuniones cruciales. ¿Qué tanto daño puede hacerle a mi bebé una tacitititita chiquitititita de café expreso triple shot?

Y luego, como por arte de magia, una se encuentra despierta, tarareando la canción que esté en la radio (o bailando los pasos de Thriller que una mágicamente recuerda desde la oscura era de los 80), escribiendo al mismo tiempo mails de trabajo, whatsapps, respuestas a inbox de facebook y posteando artículos interesantes (o escribiendo en su blog). Una se encuentra llena de vida, de energía, de creatividad, lista para escribir una novela, escalar una montaña (bajita, por favor) y pintarse las uñas, todo al mismo tiempo, mientras piensa en el color de las invitaciones para el baby shower y en que no será necesario llamar a un pintor para el cuarto del bebé, si una misma lo puede hacer y ahorrarse unos cuantos.

Hasta que, de pronto, son las 8 de la noche, o algo así. Y una, simplemente cae. Dormida antes que la cabeza toque la almohada.

Friday, 17 January 2014

Tres preguntas (+ una)

Cuando la barriga se hace más visible y las náuseas hacen que una ya no se vea verde todo el tiempo, son tres las preguntas que TODO-EL-MUNDO hace.

¿Cómo va la panza?

¿Es hombre o mujer?

¿Ya tiene nombre?

Estoy pensando seriamente hacerme un polo (talla XXL, porque nada me queda estos días) que diga:

Bien, gracias.

Hombre.

No.

Ahí es cuando viene la pregunta "bonus":

¡¡¡¿¿¿TODAVÍA NO TIENE NOMBRE???!!!

Friday, 3 January 2014

Pregnancy tips

Para conmemorar/celebrar/festejar/suspirar los 6 meses de embarazo.







Wednesday, 13 November 2013

Level 1 - Complete

Si estar embarazada fuera un videojuego, éste estaría dividido en tres grandes levels (esos que las tías llaman "trimestres de gestación". Quedémonos con level).

Como todo buen quest, Level 1 es el nivel de entrenamiento. Empiezas con cero armas, cero skills, cero pociones, y un montón de personajes distribuidos por todo el territorio, que harán tu camino más fácil o más complicado según sea la situación. La misión: sobrevivir llevando el "paquete" sano y salvo.

Mini bosses: disfrazados de humanos comunes y corrientes, son difíciles de reconocer. Puede darse la situación de encontrarte de repente en plena batalla sin haberte dado cuenta de cómo llegaste ahí. Los hay de muchos tipos pero pueden dividirse en dos grandes grupos: los que no entienden nada de lo que te está pasando y creen que sí; y la evolución de estos: los que creen que sí y te dan consejos o historias de la vida real o imaginaria para amenizar tu situación, según ellos. 
Nivel de daño: dependiendo de la hora del día, tu cercanía al personaje o la cantidad de comida que lleves dentro, variable.

Big bosses: semejantes a los mini bosses, pero con mucho mayores habilidades de camuflaje (de modo que no te esperas el ataque).
Nivel de daño: de mucho a masivo. Pueden llevarte a horas de vómito ininterrumpido o a la cama en posición fetal.

Armas: manipulación. Funciona hasta cierto punto; luego de tres disparos al mismo enemigo, se anula. Hay enemigos completamente inmunes.

Pociones: Gravol. Poción de energía que funciona muy de vez en cuando y te obliga a detenerlo todo por 24 horas. Cuando recién la obtienes, sientes que es lo mejor del quest. A los pocos días descubres que sólo era una manera de gastar plata.

Feats: empiezan a aparecer a medida que se avanza el level. Algunos parecen ser bastante inútiles pero divertidos, como el poder olerlo todo a kilómetros de distancia. Otros pueden incluso ser molestos, como el llorar de emoción al escuchar una propaganda de Coca-Cola.

Skills: producto del entrenamiento, tienen que ver básicamente con el poder controlar el propio cuerpo. Comprenden, entre otros, la habilidad de detectar el vómito con tiempo suficiente como para llegar al baño, poder hacerlo a mitad de la noche sin desvelarse después, controlar los cambios de ánimo hormonales, etc.

Rewards: cada mes, el brujo te permite darle un sneak peak al "paquete". Como token te quedas con una linda ecografía en blanco y negro que hace que todo valga la pena.

Dificultad adicional: a diferencia de mi última enviciada con un videojuego real, en la privacidad de mi hogar y con cero espectadores, jugar éste es como estar en medio de un arcade de veteranos, en pantalla gigante. 

(www.desura.com)

Friday, 1 November 2013

Halloween


Gracias, Bryan, por la colaboración. Lamentablemente mi barriga aún no está tan grande como para intentarlo.

Friday, 25 October 2013

"No es tan malo"

Cuando empecé a contar a la gente que estoy embarazada, todo era paz y alegría. Todos nos felicitaban y el que menos empezaba con eso de la bendición divina, o la dicha de la maternidad o cualquiera de sus variantes. Todo estuvo muy bien hasta que, algunas semanas después, empezaron las náuseas y los vómitos.

Ahí, todas las frases bienintencionadas ya no eran tan bien recibidas.

Pero algo me desconcertaba mucho. Algunas de estas maravillosas personas eran madres, de más de un hijo, y habían pasado por esto del embarazo... ¿por qué sólo sonreían con benevolencia cuando les describía mis intensos encuentros con el inodoro? ¿Por qué nadie parecía querer empatizar y decir "sí, es horrible"? ¿Es que yo era la única? ¿Es que, por algún extraño tipo de masoquismo, ellas gozaban las náuseas?

Luego leí en algún lugar (y perdonen si no me acuerdo dónde) que parte de los efectos del desbarajuste hormonal es el olvidarse de ciertas cosas. Citas, clases, entregas, el nombre de tu jefe, cosas así. Y sí, con el tiempo, las embarazadas nos olvidamos de parte de los malestares. O, como dicen por ahí, "la vaca no se acuerda de cuando fue ternera".


Yo no seré así, me dije firmemente. Pase lo que pase, recordaré siempre, siempre, estos meses complicados. Miraré a mi inodoro (y a los del trabajo, y a los de los estacionamientos, y a todos en general) con gratitud y le aclararé a mis amigas que eso de las dichas del embarazo bien pueden suceder, pero que también hay otro lado de la situación un poco menos glamoroso.

Hace unos días tuvimos la 4D del pequeño critter y, debo confesar, fue un momento lindísimo. El hecho de que el pokemón ya no parezca un calamar, sino un humanito con todas sus partes en su lugar es verdaderamente emocionante. Y es ahí, precisamente en ese momento y en ese lugar, que empieza la amnesia. ¡La culpa de todo la tiene la visualización!

Ese mismo día una amiga me comentaba que se había asustado leyendo alguna cosa que he escrito y que le da un poco de miedo salir encinta. Y yo, como cualquiera de mis maternales predecesoras dije, y cito: "No es tan malo".

No es tan malo. No - es - tan - malo.

¿A que no? ¿En qué momento lo olvidé todo? ¿Cómo pude ser tan ingrata con los inodoros de mi vida? ¿Es que el poder de las hormonas no tiene fin? ¿No es tan malo?

A ver, aclaremos (antes que mis tías me llamen a decir que deje de asustar a mis primas, porque ellas quieren ser abuelas): hay cosas buenas y cosas malas. Las cosas buenas son espectaculares... pero para eso hay cientos de otros blogs en donde pueden leer exactamente qué lindo es estar en el segundo trimestre. También hay cosas malas. Y sí, son tan malas.

Imagino que lo que ocurre es que, a medida que pase el tiempo, las cosas buenas serán más abundantes e intensas que las malas, y de ahí viene esa extraña amnesia selectiva. Quiero creer que es así. Pero por el momento, luego de mi cita matutina con el water, es un poco complicado y, como Scarlett O'Hara cuando juró que no volvería a tener hambre, nuevamente reafirmo mis votos: ¡lucharé contra la amnesia selectiva!

Thursday, 10 October 2013

Una ventaja

Entre una visita al inodoro y otra, las embarazadas siempre tenemos la razón.